Con una mano tomaba su mano, con la otra sostenía su corazón que iba a ser confiado a aquella persona. Tan perfecta, tan simple tan real. Sólo él era capaz de poder cuidar en sus brazos algo tan frágil.
"Acá está. Cuidalo. Simplemente no lo rompas ni juegues con él. Porque sé que a partir de este momento jamás vas a poder devolvérmelo. Me interesa que sólo vos lo tengas por eso te lo doy. Porque hasta ahora y desde que estamos juntos, simplemente vos lograste que me mantenga en pie, sea como sea siempre. "
Él quiso decir algo pero ella lo calló. No era momento de pensar ni de decir. Simplemente era momento de silencio y disfrute. Nada podía arruinar ese momento.
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